El baldío de La Reina queda en Parque Patricios. Abarca una manzana entera y está rodeado por paredes de ladrillo. A su alrededor hay fábricas o casas bajas, y através de los agujeros en las paredes se puede espiar hacia el interior. Hablamos con el responsable y nos ofreció línea eléctrica sin problemas. En el link está el relevo completo de la locación.
Siento, profundamente en este momento, (y cuando se me ocurrió que esa imagen, en su versión cinematográfica, tiene que ser el final de la historia) que esto es lo que tiene que ser expresado en este momento.
Me acuerdo de la imagen, del hombre al que le habían volado la casa con un misil, en una ciudad de medio oriente. Solo quedaron escombros del lugar donde vivía... pero entre todo lo destruído se asomaba un piano. El hombre trepó entre los escombros, se sentó ante el instrumento, y se puso a tocar.
No hay en todo "El Pianista" de Polanski, una imagen tan poderosa como la que generó este hombre en la vida real.
Ellos dos juntos, la mendiga y el escritor, resurgiendo entre todo lo destruído. "Una flor brotará del hormigón armado " quiere decir, que aunque hayan guerras y la gente se cague de hambre, siempre es más poderosa una propuesta creativa (que incite a la creación, a la vida) antes de una respuesta violenta. Cuando insisto sobre el hecho de hacer la historia más humana, creo que el foco está en la capacidad de ponerse en el lugar del otro y poder pensar de manera "plural".
Estoy reformulando el guión para orientarlo mejor.
El fragmento de Milagro en Milan es un muy buen ejemplo de esta búsqueda. Todos sentimos frío y sabemos lo reconfortante que es el sol en una situación así. Es algo simple, pero por eso, no menos fundamental.
Al mismo tiempo, no me interesa hacer una película que sea un drama pesadísimo. La violencia existe en el día a día, en nosotros y en el afuera. Las diferencias se agravan cada vez más.. Sin embargo, ya sabemos todo esto. Una verdadera innovación consiste en proponer una respuesta creativa antes de ponerle más sal a la herida.
Del mismo modo que el documental que hicimos "Nuestra Casa" propone que un grupo de desocupados y piqueteros son capaces de lograr la construcción de sus propias viviendas, así La Reina de Los Mendigos (o como sea que se termine llamando) también porponga una alternativa transformadora.
En principio, si bien puede sonar contradictorio, pienso abordar el proyecto con menor gravedad. Entre las muchas posibilidades, el partido que me interesa en este momento tiene que ver con la relación con los actores. Ahí pienso que voy a poder descubrir la verdadera encarnadura de los personajes.
Al mismo tiempo, estoy releyendo "Operación Masacre" de Walsh, que tiene un relato sin adulaciones sobre sus protagonistas, con un tono descriptivo que da lugar a su fortaleza y fragilidad. Definitivamente puedo tomar distintos elementos del libro, indirectamente. El nivel de ingenuidad que existía en muchas de las víctimas es desolador.
Con respecto a los chicos que aparecen en la película, manteniendo la situación cruda de la calle, son los que van a darle luz a la trama. La actuación propuesta como juego va a ser una de las claves, para que la película no se hunda en la oscuridad. El respeto de su forma de hablar y su forma de ser también va a hacer creíble lo que se cuenta.
Hay algunos idiomas que no diferencian entre el verbo "ser" y el verbo "estar". Lo cierto es que si bien el castellano lo hace, muchas veces "ser" es simbólicamente lo mismo que "estar", y a la inversa. Así, La Reina se encuentra mimetizada con su medio. Una vez, reflexionando sobre la situación de la gente de la calle, se me ocurrió que a causa de dormir a la intemperie, totalmente expuestos... cada mendigo tiene por casa su propio cuerpo. Esto es cierto para el resto de los mortales también, pero algunos tienen un espacio construido que los ampare. Así, La Reina de Los Mendigos tiene su propia carpa, pero esta es mimética con su propio ser. Ambas presentan una forma de cono (la carpa como carpa india, y ella con su capa que le tapa incluso los pies), y aparece en ambas la figura de un triangulo al centro: la entrada de la carpa y el triangulo que se forma entre la capa y el vestido que tiene puesto abajo la Reina. Ahora imaginemos a La Reina dentro de su propia carpa…
Al principio pensé que lo mejor sería usar cajones de verdura para construir la estructura. La idea de hibridación y reciclaje tienen que estar presentes en un entorno donde conviven el cemento y la vegetación. Uso la obra de arriba para ejemlificar una organización de líneas formando un círculo, y el tono también sirve. Estudié posibles posiciones de las cajas. Formando columnas que demarcan el círculo o las que irían contra la pared del baldío. Las siguientes fotos las ejemplifican.
Sin embargo, hoy se me ocurrió por primera vez la practicidad real que tiene que tener un hábitat así. La carpa de los indios, constituída por palos que convergen en un centro aprovecha mucho mejor el espacio y con menos recursos.
Finalmente, lo cierto es que estas carpas no son de indios del territorio, pero se entenderían como un espacio híbrido al estar construído con tubos de plástico como ejes y una tela de arpillera o algún material sintético (en la gama de los marrones) como cobertor. Así, una tercera opción es investigar la tipología de las carpas de indios en Argentina y ver si aplica a uno u otro modelo, o si pide uno nuevo.
La idea es contruir el interior en "estudio" para tener iluminación controlada, y una exterior instalada en el baldío para que los personajes puedan entrar en la misma locación. El mero hecho de pensar el espacio ya me habilita a imaginarme como se mueve La Reina ahí, qué objetos tiene, como se alimenta, qué grado de intimidad tiene...
Elegir obras entre el 2006 y el 2009 resultó un buen ejercicio reflexivo. Siempre es importante poner los pies en la tierra, aunque eso signifique compilar videos. Inevitablemente, me trae recuerdos de la gente con quienes compartí este viaje audiovisual, pero también genera en mi la visión de la nueva obra que va a ser... y ya viene siendo potencialmente. Oigo la palabra "¡VAMOS!" al oído, como un grito de lucha y de alegría.